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Grandes éxitos de todos los tiempos (26) ‘Mrs. Robinson’ (Simon & Garfunkel)

By on May 25, 2017 in Castellano, Entradas blog | 0 comments

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Inicialmente, ‘Mrs. Robinson’ era ‘Mrs. Roosevelt’, una canción que Paul Simon había escrito en honor de Eleanor Roosevelt, una de las primeras damas más queridas de la historia de Estados Unidos. Esposa del presidente Franklin D. Roosevelt, había utilizado su privilegiada posición para luchar durante la Gran Depresión por los derechos humanos, sin distinción de raza o sexo. En la canción también aparecía otro personaje muy apreciado por los americanos: Joe DiMaggio, el jugador de béisbol, estrella de los Yankees de Nueva York, que estuvo casado fugazmente con el gran mito erótico de los años 50: Norma Jeane Mortenson, más conocida como Marilyn Monroe.

Sea como fuere, a Garfunkel no le gustaba para nada la canción de Paul, y de acuerdo con sus propias palabras: “No hubiera sido registrada de no ser porque el director Mike Nichols, nos solicitó canciones para su película ‘The Graduate’. ‘Mrs. Roosevelt’ era una cancioncilla tonta que estábamos a punto de desechar, pero cuando Nichols la escuchó, le dijo a Paul que tan solo tenía que cambiar lo de Mrs. Roosevelt por Mrs. Robinson”.

Se dio la triste circunstancia histórica de que se publicó el 3 de abril de 1968, tan solo 24 horas antes del asesinato del activista por los derechos civiles Martin Luther King, Jr. Y mientras que todo el país estallaba en revueltas de protesta por el magnicidio, ‘Bookends’ (en el que también se incluyó ‘Mrs. Robinson’), repleto del mejor cancionero escrito por Paul Simon, en su plena madurez, se convertía en un bálsamo para toda una generación que se vio reflejada en sus canciones de amor de juventud, vejez, y muerte

El éxito a finales de 1967 de ‘The Graduate’, protagonizado por la actriz Anne Bancroft como la señora Robinson, una mujer de mediana edad que seduce a Benjamin Braddock (Dustin Hoffman), un joven recién graduado de la universidad, representa una sátira (con tintes de comedia) bastante mordaz: la lucha entre dos generaciones por el amor del tierno Ben. Por un lado Elaine, la hija inocente y guapa (interpretada por Katharine Ross), y por el otro, la amargada madre, la señora Robinson que no había tenido más remedio que casarse al quedarse embarazada de su hija.

El filme fue acompañado por una banda sonora que incluye piezas instrumentales a cargo de Dave Grusin, y cuatro temas -incluido el mencionado ‘Mrs. Robinson’– de Simon & Garfunkel; disco que respaldaría la ascensión del dúo al estrellato. Auspiciados por ese triunfo -merecido-, el dúo publicaría su siguiente larga duración, ‘Bookends’, con una mítica foto en blanco y negro de Paul y Art tomada por Richard Avedon. Resulta curioso, pero se dio la triste circunstancia histórica de que se publicó el 3 de abril de 1968, tan solo 24 horas antes del asesinato del activista por los derechos civiles Martin Luther King, Jr. Y mientras que todo el país estallaba en revueltas de protesta por el magnicidio, ‘Bookends’ (en el que también se incluyó ‘Mrs. Robinson’), repleto del mejor cancionero escrito por Paul Simon, en su plena madurez, se convertía en un bálsamo para toda una generación que se vio reflejada en sus canciones de amor de juventud, vejez, y muerte: en definitiva, los aspectos que acompañan a todo mortal durante su vida.

‘Mrs. Robinson’, contó con unos músicos de sesión de la talla de Larry Knetchel (al bajo), y Hal Blaine (a las congas), que junto con la efectiva guitarra acústica de Simon, auparon la canción en su edición en single al número uno de las listas de Estados Unidos, la cuarta posición en las de Gran Bretaña, y como curiosidad, el séptimo lugar en las de España.

Muchos años después, Paul entró un día en un restaurante y le presentaron a Joe DiMaggio, y como era de esperar acabaron hablando del único tema que tenían en común. DiMaggio le confesó que nunca entendió el porqué aparecía su nombre en la canción ‘Mrs. Robinson’, pero que se dio cuenta en que se había convertido en un nuevo icono debido al éxito de esta canción. Paul -que todavía hoy sigue siendo un gran fan de los Yankees– le dijo que no recordaba cómo le vino la inspiración para incluir la línea sobre él en su canción, pero cuando falleció el mítico jugador en 1999, Simon le dedicó un rendido homenaje en The New York Times.


Web de Simon & Garfunkel

Texto y caricatura – Juan Manuel Escrihuela®